Fe de errata y Cierzo

Primero que todo, agradecer al comentarista GLENCLOUS por su observación en el post que escribí, sobre el Puente de Piedra, acerca del origen del viento Cierzo. El objeto del post era el Puente de Piedra y no el Cierzo, por lo que no concentré mi atención en algo que daba por sentado, y es que este viento venía del Norte provocando una sensación térmica de verdadero frío. Dado que el comentarista amablemente hace la observación, ahora sí presto atención a este viento tan típico de Zaragoza.

Lo interesante de todo esto es que se pone de manifiesto que existen personas que realmente leen y se preocupan por lo que están leyendo. De esta forma, los blogs adquieren un significado serio, de información fiable y constrastada.

Pues he buscado información acerca de este viento, y en realidad, no estaba muy lejos de mi reseña, como se puede comprobar en la siguiente página web sobre el Cierzo, de la Enciclopedia Aragonesa Online, artículo de Marco Porcio Catón.

Así se dice:

Nombre que recibe, en general, el viento del norte más o menos inclinado a levante o poniente, según la situación geográfica de la región en que sopla. En Aragón, y más concretamente en el valle del Ebro, se llama así al viento, generalmente racheado que sopla del noroeste o del oeste noroeste, es decir, siguiendo la dirección del valle aguas abajo del río. Hay dos situaciones típicas de cierzo en Aragón.

Y también:

En las zonas del Pirineo, en algunas del Prepirineo y en las tierras altas de Teruel, este viento sopla del norte, salvo en las vaguadas y valles profundos en que, condicionado por la orografía próxima, se hace del noroeste o del noreste, según sea una u otra la dirección de aquéllos. Dada su procedencia, este aire es frío, no excesivamente en el caso de la figura por tratarse de aire polar marítimo, pero mucho más cuando la fuente de procedencia es continental y se produce en invierno. Con esta situación, la más frecuente y persistente, los vientos tienen mayor intensidad en el valle.

Además, en esta otra página sobre el clima de Mediana -supongo Mediana de Aragón- aparece lo siguiente:

El viento más frecuente e intenso es el cierzo, nombre con el que se designa a todo viento que cruza el valle siguiendo la dirección NW-SE impuesta por la topografía, a pesar de que en su origen puede tener componente oeste, noroeste y norte en función de las configuraciones barométricas que lo provocan.

Evidentemente, no sabía suficiente del Cierzo como ahora sé, y mi alusión a este se motivó por el frío que se siente bajo su influencia, así como la fuerza que llega a alcanzar cuando sopla en el valle del Ebro, fuerza bruta que se sufre en el punto más alto del Puente de Piedra.

Repito. Agradezco el comentario de GLENCLOUS.

ACRey.

El viaje

Sabía que hay mundos mejores, y fue a buscarlos. Cuando montó en el avión aún pendía en su cabeza la conexión cubana, el miedo innato de cada persona a fallar, a que le sea retirada su única oportunidad. Sentía el aliento tras sus sentidos de una vida prohibida limitada a crecer, desarrollarse, como desarrollan los niños sus músculos y corren… ¿correr o volar?, se rectificó Sandra, y se puso el cinturón de seguridad antes de despegar.

Desde el aire Cuba es una mancha de tierra con un halo blanco de espumas y tonalidades de azul, aunque en realidad el océano por momentos parece verdusco. Apenas construcción, mucho árbol, mucho verde por todos lados, como un eco de tierra virgen aún pendiente de descubrir. Y Sandrita, mija cuídate, escuchó a su madre, y la vio una última vez envuelta en una aurora de lágrimas de felicidad y nostalgia, anticipada nostalgia que llegaba ya para bien, por fin Sandra se iba. La familia entera celebró su partida un día antes, un tiempo antes de que para Sandra se antojara realmente lejos. Le sucedieron en su mente, unos tras otros, aquellos momentos o fotografías que definen la vida de alguien, por mucho que esa vida parezca indescriptible o sea llanamente sencilla. Así, se vio de nuevo en los arrecifes con sus amigos de la universidad durmiendo bajo la endeble protección de una casa de campaña, a los pies de los cangrejos naranjas que saturan la carretera de la Ciénaga cuando hay luna llena, o cuando su madre le llevó a montar caballo por primera vez en Jaruco y supo, aún no sabe cómo, apaciguar al caballo hambriento que tiró coces de ira. O simplemente verse otra vez pasear por el Malecón, justo cuando el sol de roja luz todo lo tiñe, en un espectáculo sobrecogedor aparentemente marciano. Hay cosas que ya importan menos, como los desamores, al mismo nivel de ánimo que un día de risa eufórica, aunque queden atrás, borrón y vista al frente. Lo verdaderamente trascendente era la nueva vida de optimismo que Sandra tenía por delante, una suerte ufana que otros buscan debajo de piedras como papeles, o comprando funcionarios que como canes van detrás del dinero. Ella más que suerte tenía una abuela española que le tiró varias sábanas blancas anudadas unas tras otras para traerla consigo.

Desde el aire Madrid es una reunión de cemento rojizo, cruzada por serpientes que como autopistas engullen coches, infinitos coches. Luego la ventanilla se cubre de nubes, unas veces no, otras sí. Y Sandra tiene los ojos de quien no ha dormido, expectantes.

ACRey

Pasatiempos

Ocioso el tiempo errático vuela

se posa en los muebles como polvo

desata gusanos que echan mariposas al aire

como barcos en astillero

Ocio oso hibernación

nariz de hocico y ojos hipergrandes

como plantígrado pardo y negro

o blanco de Antártida

Empleo desempleo me entretengo

en lanzar piezas de ajedrez desde el balcón

romper ideas que nacen cual jacintos

de agua verde estancada en la calle

empleo desempleo cordones de zapatos

vasos que portan agua alrededor

botones que desabotonan prendas

prendidas de perchas en armarios

la escalera de caracol de la comunidad

- un paréntesis enroscado -

mover el cuerpo dejando una estela de parsimonia

babosas en la sala de espera de un aeropuerto

pestañear en cámara lenta

es el pasatiempo favorito del silencio

Ocioso empleo el de contar los dedos de la mano

amanecer despierto con la nada de hastío

abatir minutos como presas

ver volar las semanas o aves de rapiña

dormir despierto y ser cazado

contar

los dedos de los pies

a.c.rey.11.2008

La cretina realidad (7)

Escenario A

Estoy convencido de que he dejado de vivir historias, como hechos o actos, que hubiesen significado puntos de inflexión. Por ejemplo, la que me contó la chica rusa del bar, cuando fueron al concierto de jazz en Zaragoza para ver a los Valdés, Chucho y Bebo, concierto que pude ir y no fui. Dice que un amigo suyo que no sé de qué país es, lloró de emoción al término de aquella noche de dueto entre piano y jazz, a solas. En Cuba una vez, en el Teatro Nacional, no lloré cuando Chucho terminó de transformar su piano en una caja de música, pero me quedé atónito y embriagado, siendo en ese momento suficiente. Hoy no puedo decir lo mismo, sólo haber imaginado algo que pudo ser mayor y no fue.

Escenario B

Hablando de conciertos, llegó el momento de contar que fui a ver a Gloria Estefan, mi primer y único concierto de alguna personalidad de la música internacional. Sucedió casi al final de la Expo de Zaragoza. Me sentí como quien quiere coger esa oportunidad que pasa delante de los ojos. Habíamos caminado durante todo el día, mi novia, mi niña y yo, por todos aquellos pabellones de la Expo, cuando una amiga nos regaló unas entradas para ver a Gloria casi al caer la noche. No lo pensamos. O sí, ya que la niña no podíamos dejarla con alguien. Aún así lo intentamos, pero mi niña tiene la sangre caliente y ya mueve su culito como cualquier negrita solariega de la Habana, y quería ir a toda costa al concierto, a bailar, decía. Entonces fuimos corriendo, en el último autobús que la organización de la Expo puso para ello. Todo en el concierto empezaba bien, para Gloria, para nosotros, pero tuvimos la mala suerte de que esa noche el Cierzo sopló con fuerza bruta, trayendo consigo el frío más remoto de los Pirineos. Nos helamos. La niña movió su cuerpo un par de veces y se durmió, la tuve en brazos casi las dos horas que duró el concierto. Bailé de frío como es de suponer. Y hasta Gloria interrumpió la canción para espetar al público algo que, entre cubanos, no escuchaba hacía mucho: ¡Coñó que frío!, dijo, y siguió cantando.

el resto de la colección de las cretinas realidades en esta página.


Amor en conservas

Museo de Ramiro, originalmente cargada por ACRey.

Abrió la lata de melocotón y se conectó
a ella
mediante ondas
de amor en conservas

Poco tiempo
siempre es mucho tiempo

Entonces los olores de la mañana
son de naturaleza viva
bajo una manta
aún a oscuras o con aquel sol incipiente de luz difusa
sobre una sábana arrugada como cáscara
una cama cueva acurrucados nosotros
olor de animales y de almas

También suena la música más interna
de órganos revueltos y amor indivisible
el bostezo sonoro de una carcajada
los huesos que viejos se tornan
asesinos de articulaciones

Mucho tiempo
siempre es poco tiempo

Hincó el marfil en la masa del melocotón
dejando escapar por la comisura de los labios
un hilo de almíbar
como vampiro
el animado ser de una eterna noche.

a.c.rey.11.2008