Puente de Piedra (Zaragoza)

Puente de Piedra, Zaragoza

Puente de Piedra (Zaragoza), originalmente cargada por ACRey.

Aprovechando la antigua ubicación romana de un puente sobre el río Ebro, se construyó el Puente de Piedra que hoy vemos de estilo gótico, a partir del año 1401, siendo el más antiguo levantado sobre el Ebro. No se mantiene exactamente igual que al principio por riadas que borraron parte del puente y que hubo que reconstruir. Hoy es como muestra esta foto, tomada por mí en los días de la Expo.

Una de las mejores cosas que dejó la Exposición Internacional ha sido que, ahora se puede pasear por debajo de uno de sus arcos, y se construyó, además, una escalinata que llega justo al río, por lo que antes no se podía tener esta perspectiva.

Como atracción turística, si quieres romper una sombrilla, un paraguas, ven un día de mucho viento a Zaragoza, a caminar por el Puente de Piedra. Cuando sopla el Cierzo que viene del Norte, de los Pirineos, se debe caminar con precaución, y muy bien abrigado.

El viento frío, como estos días de Otoño, corta la piel, hace llorar, y te sientes insignificante. Aún así, merece la pena cruzarlo de uno u otro lado.

Hablemos de Banderas

Año 510 AC – Primeras banderas empleadas por la civilización romana en Europa, o casi banderas, ya que en realidad como tal se crearon por,
Año 711 DC – los musulmanes. Estos usaron banderas en su expansión por España, más adelante en,
Año 1001 – en las cruzadas, se utilizaron banderas para diferenciar bandos y reyes, años de reconquista de tierras cristianas en contra de los árabes.
Año 1478 – La primera bandera oficial del mundo, se considera la danesa, Dannebrog, que tiene una cruz cristiana o escandinava sobre fondo rojo. De hecho, todos los países nórdicos tienen esta cruz cristiana en sus banderas que representan la Cristiandad.

La bandera nacional de un país representa a este e indica nacionalidad. Hay países como Finlandia, Perú, Alemania, Dinamarca, que tienen tres tipos de banderas según su uso, así, existe Bandera Civil, Bandera Institucional y Bandera de Guerra. Desconozco si en Cuba existe algo parecido. Pueden consultar las fuentes de Wikipedia.

No entiendo como al estudio de las banderas se le puede llamar ciencia, pero así aparece, y se llama Vexilología, a partir del siglo XX.

Acerca del luto arriando bandera a media asta, aparece esto:

“Desde 2007 la excepción a esta norma de protocolo la estableció Irán, donde una orden presidencial consideró que el izado a media asta de su bandera podía suponer una ofensa al contener la misma el nombre de Alá y Alahu Akbar. En su lugar se estableció que junto a la bandera ondearía otra de color negro”

Esto demuestra que el poder utiliza sus símbolos como entienden a sus intereses, sobre todo en las sociedades modernas, actuales, y mayormente en las dictaduras.

SOBRE LA BANDERA CUBANA

En cuanto a Cuba, me ha asombrado la cantidad de banderas que han surgido en su historia. Algo curioso es que hubo una que inventó Simón Bolívar para Cuba, año 1823. Otra que inventaron algunos militares de la cúpula del país cuando quitaron a Machado, bandera que luego usó semioficialmente el General Batista.

Hace poco leí en Emilio Ichikawa  que en el pasado de Cuba hubo intentos de crear autonomías. Pues bien, aquí están algunas banderas previstas para ello, año 1895.

Resulta que Narciso López de origen venezolano (1798) y partidario de la anexión de Cuba a Estados Unidos fue el que creó la bandera cubana actual y oficialmente reconocida por los sucesivos gobiernos cubanos.

En su biografía se dice:

“Narciso López, por su lado, se dedicó a preparar una expedición, a la apertura de suscripciones y financiación a través de Vanderbilt, a actividades de propaganda e incluso, junto a Teurbe Tolón, al diseño de una bandera, a la imagen y semejanza de la de Texas para su incorporación a la Unión como nueva estrella, y que luego se convertiría en la actual bandera cubana”

Resulta irónico que tengamos una bandera nacional, sostenida a ultranza por el socialismo de Fidel, fundada en una idea de anexión de Cuba a Estados Unidos. De hecho, Narciso se inspiró en los colores del cielo que un día vió en los Estados Unidos. Por tanto, bien podríamos tener, entonces, algunas de estas banderas diseñadas bajo la conspiración de las Rosas (1848), o habernos quedado con la que parece más genuínamente cubana, la de Céspedes.

Otras ideas de la bandera actual que no se ajustan a la realidad cubana de hoy, es que el tríangulo equilátero representa valores de masonería, en todo caso debería tener a la Virgen de la Caridad del Cobre. También que las tres franjas azules de entonces Occidente, Centro y Oriente no se corresponden desde que Fidel dividió la isla en 14 provincias. ¿Deberían ser 14 franjas azules?

En esta página del gobierno cubano se dice que:

“Desde entonces presidió todos los actos del movimiento independentista. José Martí expresó que la sangre derramada por la independencia saneó de su dudoso origen la bandera, que se cubriría de gloria en los campos de batalla”

Martí sabía el origen dudoso de la bandera, pero la dio por buena al morir tanta gente en su nombre, equidad de patria y nación. En teoría, un pedazo de tela lustroso, como se ha comentado en otros lugares, no debería tener dudas en su origen cuando esta llega a representar toda una nación. Si se continúa leyendo en esta página se puede ver fácilmente como a la antigua bandera el gobierno cubano de hoy le ha añadido o quitado datos de interés, para hacerla más acorde al concepto de Nación Cubana de hoy, socialista.

Para terminar me quedo con el artículo 28 de la constitución de Guáimaro de 1869 que dice:

Artículo 28 La Cámara no podrá atacar las libertades de culto, imprenta, reunión pacífica, enseñanza y petición, ni derecho alguno inalienable del Pueblo.

ACRey.

Fuentes: Las que pongo en cada link.

Opinión: Bandera blanca

Cuban flag / Bandera cubana, originalmente cargada por bubualiabudin.

Una paja bien hecha vertida encima de la bandera cubana como acto de denuncia por todas aquellas cosas que se prohíben en Cuba, como un voto verdaderamente libre, el grito blanco de quien no es escuchado, o de quién habla por una mayoría. El resumen hilarante e histérico que brota del interior de los cubanos, la máxima expresión literal de que no se puede aguantar más.

Los espermatozoides de Orlando corrieron por la tela hasta la estrella como meta, alternando las franjas azules y blancas. Luego contestó el Kaos según su creencia idílica de que cualquier otro mundo es peor y aberrante, y tuvo comentarios rojos como semillas de granada, opiniones que apuntalan el caos de la isla, su propio Kaos. Más tarde Juan contesta que la bandera es un mero trapo para el culo, y Zoé da crédito a su artículo.

Sí. Es fuerte. Tan fuerte como puede ser vivir en Cuba bajo el dominio absoluto del gobierno y no poder tener voz propia. Ofensivo. Sí. Tanto como generaciones enteras de cubanos ofendidas -livianamente, por decir algo- por el gobierno de Cuba apenas se intente tener una opinión contraria, pensar por sí mismos, tener la libertad de crear cualquier cosa llamada arte o epifanía de la mediocridad si se quiere, pero libre y no por ello en la cárcel.

Después de todo, ¿cómo se puede dar tanta importancia a un trozo de tela que tiene sólo el significado que en su momento dio el poder para representar a un país? Prueba de ello es que cuando cae un gobierno, generalmente, el próximo tiende a inventar una bandera nueva. De este modo se capitaliza o se concentra la nueva concepción del país, y en ello el poder o la historia contada a trompicones. Otras gentes queman banderas aprovechándose precisamente de la importancia que el país otorga al símbolo, con el efusivo ánimo de ofender o por el impedimento de no poder quemar insitu al gobierno mismo o a quienes representan. Un ejemplo casi diario, las banderas de Estados Unidos que se queman en todo el mundo, y en Cuba también, durante años. ¿Qué pasa?, ¿que unas banderas sí y otras no? Ah, la doble moral, la multipicable moral según sople el viento de la ideología, el atajo.

Se puede entender que en Cuba, los cubanos, se regodeen en la imposibilidad siquiera de verter una crítica a la bandera cubana -y a otros símbolos- ya que no conocen otra cosa que el sistema de la isla y por ende no conocen que en las democracias los símbolos patrios son escasos y sujetos igualmente a críticas, y son usadas para denunciar también, y hasta para el humor y nadie se escandaliza por ello. Por ejemplo, la cómica historia de la letra del himno de España, o el programa de Buenafuente, en el canal La Sexta, donde emitieron a la bandera de España con sendas cejas haciendo alusión al Rey. A pesar de esto, como he leído, nadie deja de ser español por eso, ni siquiera por quemar fotos del Rey de España. Los símbolos, símbolos son. Otra cosa es, los actos simbólicos. Qué duda cabe que estos actos tienen mayor fuerza y representan en sí mismos la mayor denuncia, la mayor protesta. Ninguna, ¿verdad?

No obstante, hay respeto, claro que sí, pero este se pierde si la nación o el país da la espalda a sus ciudadanos. De la misma forma que se pierde el respeto a los gobernantes. De este modo es más económico y saludable echar una paja a la bandera que a cada una de las caras que gobiernan Cuba.

ACRey.

Nota: Agradezco la foto que ilustra este a post a Bubualiabudin, en Flickr.

Cuéntame algo que no sea un cuento

Los dos estábamos frente al espejo, pero sólo me reflejaba yo. Recién bañados, recién limpios, recién frotados, de champú y jabón de olor a fresas salvajes. Le dije que no quería escribir la canción más hermosa del mundo. Le dije, en cambio, que Sabina sí.

Entonces vi como la nítida copia de mí fracturaba aquellos ojos que se miraban a sí mismos, se rompían, como un dique que contuviese un mar infectado de delfines saltando de mi cabeza a todos lados. Y no solo eso. Pensé de inmediato que podía escribir el poema más hermoso del mundo. Me dije que Sabina no. Pero ella estaba a mi lado y a la vez cuando me dio su mano, esta se estiraba, como se estiran los fuelles de los instrumentos de música cuando entregan notas melosas y la melodía entonces es una consecuencia.
Comenzó a vestirse como quién se adorna de hojas secas, como quien triste gusta de los colores del otoño. Sin embargo, afuera en realidad estaba el invierno. Zumbaba el aire frío por debajo de la puerta del balcón hasta colarse, apenas, bajo la puerta del baño. Me abrazó de súbito por ese reflejo que se tiene cuando la espalda es cruzada por una fría sensación. Mientras, me ponía yo el pantalón, y no sentía más que una habitación de cerámica fácilmente empañable, saturada de humedad y de aire irrespirable.
También estaba la distancia. Cuarenta centímetros entre nosotros era una simple medida de la no cercanía, un socavón de carretera abandonado a su suerte en alguna de las infinitas calles del desierto en cualquier lugar del mundo, un desvío de raíl de tren, amputada vía en alguna de las viejas estaciones de cualquier lugar del mundo. Así vi como ella montaba en tren, a medio vestir, y se alejaba alcanzando a ver solamente sus ojos grandes y negros, como desapareciendo. Luego vi como el tren atropellaba delfines, tumbándolos a cada lado de su cara.
Los dos estábamos. Pero el espejo era una ciudad profunda, gótica, oscura… y yo no tenía a quien rescatar. Terminamos de vestirnos coronándonos con bufandas, guantes, los gruesos sombreros de invierno, y antes de salir juntos por la puerta, lancé un adiós acristalado de espejo a reflejo, de ciudad imaginada a habitación habitada, como una voz, una onda de traslación que acaso creí entender no la quieras tanto.
Nunca supe después que pasó.

ACRey.