
Foto tomada de: http://www.quesabesde.com
Lo que tiene de bueno pasear por Zaragoza los fines de semana es encontrar joyas que uno desconocía, como el fotógrafo finlandés Pentti Sammallanhti, en la exposición temporal del Museo Pablo Gargallo. La exposición estará abierta al público hasta el 27 de Mayo.
Si observas mi blog Papelbit y mi perfil en Facebook queda claro que soy fan de la fotografía. Y encontrar la exposición de Pentti ha sido una dulce casualidad.
¡Qué fotos más buenas! En general todas en blanco y negro de países como Rusia, Nórdicos, y otros más bajos como Marruecos.
El denominador común es un animal en casi todas, preferiblemente un perro en sus posiciones físicas, naturales, reales, hasta metabólicas. Pero sin descuidar el sentido estético que da el animal a la foto. Recuerdo en una por ejemplo, en la que un perro se estira como se estiran los perros, bajo un árbol que caprichosamente se estiraba igual.
Aún en paisajes panorámicos del mar o a la tierra, cuando parece que no hay nada ni nadie, si te fijas podrás ver a algún animal camuflado en la naturaleza triste de la foto, precisamente, como si fuese el fin del mundo.
Otro punto en común es el Invierno.
Es interesante descubrir, aunque ya lo sabíamos, que el invierno no es sólo nieve, sino también hojas que no están, nieblas, soledad, distancia. El Invierno que entristece aún más a los personajes solitarios de las fotos, que hunde más en la miseria a las casas ajadas de la Rusia interior.
Es admirable el punto de vista de Pentti, transportándonos a su particular forma de apreciar la fotografía. Un clima, y un clímax, una explicación irónica a ojos del espectador, cuándo nos preguntamos: ¿qué quiso decir? ¿por qué el perro en el lugar perfecto de la foto? ¿el fin del mundo?