Escucha la banda sonora original de Woodstock mientras lees este artículo. Tienes más de 20 horas de música Rock & Roll, Blues, Country, con los mejores músicos de 1969. Hemos hecho una exhaustiva investigación para conocer más de este concierto y poder contar desde otras perspectivas lo que pasó, porqué, cómo un concierto de hace 50 años se convierte en un hito, un himno de libertad. Si te gusta comparte, merecerá la pena.


1969. El hombre llegó a la Luna. La pisoteó. Nixon anunció su salida de Vietnam, ya cuando la guerra era una afrenta al orgullo de América. Casi 4000 muertos norteamericanos y la gente clamaba Paz por todos lados. Este mismo año, John Lennon hizo una huelga de cama con Yoko Ono, una especie de protesta entre albornoces, sábanas y pijamas, por la Paz, y el fin de la guerra. John fue invitado al megaconcierto Woodstock pero no le dejaron entrar a Estados Unidos por consumo de Marihuana.

Sharon_Tate_Valley_of_the_Dolls_1967
Sharon_Tate_Valley_of_the_Dolls_1967

El 8 de agosto de 1969, Sharon Tate, la mujer del afamado director Roman Polanski, estaba a dos semanas de dar a luz cuando fue asesinada, hijo incluido, por un grupo hippie llamado la Familia Manson. El líder era el músico Charles Milles Manson y no tenía nada de manso. La Familia Manson funcionaba como una comuna, típico de la época hippie, flower power, drogas, rock, y mucho sexo libre, todos contra todos, como una guerra, del amor. Esta historia conmocionó a todo el mundo por la crueldad del asesinato y sus circunstancias. El sexo no es el problema. Haz el amor y no la guerra, de ahí un lema que debería tomarse al pie de la letra y producir ristras de niños, no balas. Entonces, el lema tenía vigencia. Lo que rompe la magia es el consumo de droga, muchas, varias. La irrealidad se vuelve real, la locura se vuelve real, y matar podría formar parte de la alucinación alienante de la mescalina y los LCD de la época. Y formó.

Un año antes, el 4 de abril de 1968, fue el asesinato de Martin Luther King, el famoso líder negro que buscaba igualdad racial y de clases para su país. K.O. Estados Unidos quedó en shock, el mundo, por aglomeración de asesinatos de líderes políticos como si fuesen moscas. Incluimos la muerte más famosas de todas, la del presidente John F. Kennedy el 22 de Noviembre de 1963. Sí. 5 años antes del Festival de los Festivales de Música, Woodstock. Pero si hoy en el siglo XXI la muerte de Kennedy aún causa desasosiego, imagine en 1969.

Michael Lang era un chaval hippie que buscaba fortuna con 24 años, montarse su negocio de discos, un estudio de música en Woodstock, estado de Nueva York. Lang se acercó a dos jóvenes empresarios ricos para financiar el proyecto del estudio, y uno de ellos, Joel Rosenman, sugirió que podría tener más sentido invertir dinero en un evento en vivo. Y eso hizo.

Photo Cedida por Jim Shelley | 07/1969 | From: https://woodstockwhisperer.info/
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Como todo en esta vida, nada es gratis, menos, la Cultura. Así que había que buscar financiación para el concierto. La entrada costaba 18 dólares para un megaconcierto de 3 días y esperaban unas 60000 almas. Si conoces la historia de Woodstock ya sabes que al final el público asistente fue de medio millón de personas, 500000 almas jóvenes, entre los que pagaron y entre los que se colaron. Finalmente, todo free, todo gratis, power flower.

Imposible para Lang y los organizadores poner en cintura a semejante cantidad de gente. Para más inri, unas 250000 personas se quedaron varadas en los interminables atascos alrededor de Woodstock. O sea, casi un millón de personas respondió al llamado de un concierto de música con los mejores músicos del momento. El concierto obviamente no era político, pero el desarrollo de los acontecimientos lo convirtió en un grito político contra la Guerra, la inercia de la muerte sobrevolando sobre todo Estados Unidos, el deseo de una verdadera Paz, la sintonía, o búsqueda existencial con el movimiento hippie de Paz, Sexo, y Rock & Roll, la verdadera Libertad, decían algunos.

Michael Lang y los suyos buscaban un sitio para organizar el concierto, un terreno amplio. Tuvieron hasta dos oportunidades que se vieron truncadas por no llegar a acuerdos de negociación, hasta encontrar por fin el sitio elegido de manera fortuita, o sea, el único posible a sólo pocos días de la fecha señalada, 13 de Agosto de 1969, una finca de vacas lecheras a 75 kilómetros de Woodstock, por 50000 dólares. La finca estaba cerca de la aldea rural de Betel con una población 2700 habitantes. El dueño de la propiedad era el granjero Max Yasgur, un productor lechero de 49 años.

Photo Cedida por Jim Shelley | 07/1969 | From: https://woodstockwhisperer.info/
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En un momento dado del concierto el señor Max toma el micrófono y les habla a las 500000 almas como si fuese su padre. Emotivo. El mensaje enviado del granjero como cápsula del tiempo, como visionario, hablaba del mensaje y las enseñanzas que todo Woodstock, público incluido, estaba transmitiendo al mundo. 500000 almas en paz, libertad y armonía, sin problemas. Muchos músicos que fueron protagonistas y otros no, años después comentan la increíble carga cultural, política, y social que tuvo Woodstock, como Santana, Patti Smith, y otros.

Woodstock adquirió sin saberlo el apellido «Contracultura». La rebeldía de los músicos, que tocaron como los ángeles, no sin antes estar drogados, muchos de ellos, como reconoció Santana que salió enchufado con mescalina, 32 actuaciones, más la rebeldía de los chavales que asistían como público, en estado de ánimo libertario para una sociedad entonces muy conservadora, pusieron de manifiesto que la Cultura es libre y espontánea por naturaleza, que el mercantilismo condena a la cultura sin remedios al rincón de pensar, que el dinero como tal puede condicionar la razón de ser de la cultura. Por ejemplo, las Marcas que hoy patrocinan conciertos exigen sus condiciones parciales o totales sobre el Concierto, y muchas veces, lo menos importante es la música y sus artistas, en cambio su Logo o Marca es la atracción. En Estados no democráticos, la cultura se utiliza para dar altavoz al Poder, en detrimento de la Libertad y la Cultura misma. Bienvenidos pues al siglo dónde la Cultura es un refresco, o una zapatilla.

Naomi Klein en su libro NO-LOGO cita 10 veces a Woodstock como ejemplo de Concierto poco o nada patrocinado respecto a los conciertos de este siglo XXI, dónde las Marcas han engullido todos los espacios públicos y privados disponibles, por encima de los mismo artistas como protagonistas de la cultura. Tal es así que las nuevas generaciones no conciben otra cosa que «el estilo de Marca» para vestir y consumir. Las Marcas han llegado a posicionarse como la Cultura misma.

Finalmente, las pérdidas en Woodstock se contaron por un millón de dólares, pero durante el concierto todo era felicidad, a los organizadores no les importaba las deudas ni las pérdidas económicas, que se veían venir. Hubieron muchos problemas, el agua y la comida no fueron suficiente, no alcanzaron ni para empezar, no se cobraron las entradas. En fin, un desastre económico, un caos espectacular.

cartel-de-woodstock
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Pero Lang se salvó de la ruina cuando se publicó el documental del concierto «Woodstock: 3 días de Paz y Música», el mismo título del cartel. Como curiosidad, el Asistente de dirección y Editor, nada más y nada menos que el gran director de cine Martin Escorsese.

Lang, aún años después obtuvo beneficios del concierto, la marca Woodstock con ventas de Lp´s con toda la música que se interpretó. Cuando llegaron los CD hizo lo mismo, nuevas ediciones de la lista completa de canciones. Luego un libro de fotografías memorables, icónicas, para la cultura popular universal por el décimo aniversario de Woodstock. Para el 40 aniversario sacó otro libro. Por supuesto, reeditó el concierto en varias versiones años después, para el 40 aniversario, y para el 50.

La conmemoración del 50 aniversario de Woodstck fue el año 2019, y Lang hizo lo imposible por celebrar el concierto, otra vez. Pero problemas con los patrocinadores y los inversores como la empresa japonesa digicoms Dentsu Aegis que se retiró poco antes del aniversario, dieron carpetazo a un nuevo WoodStock Siglo XXI. Algunos artistas viejos de la primera edición como Santana, habían dicho sí al cartel, también nuevos de esta época como Miley Cyrus y Jay-Z.

Lang recibió críticas porque esto era vender el alma original de Woodstock, esto se alejaba muchísimo del sentido libre y original de la primera edición. Miley Cyrus tendrá sus fans pero es un producto comercial de estos tiempos. ¿Qué no lo es? Representa de alguna manera la cultura de usar y tirar.

Woodstock original era Rock, Blues, Country, Fusión, música alternativa, no comercial, espontánea, improvisada. Hoy es raro ver improvisación en un concierto en directo. De acuerdo, los géneros cambian. ¿Pero cuál es la alternativa a la cultura de hoy? ¿Cuál es la Contracultura? ¿Qué escucha la juventud a escondidas de sus padres?

Photo Cedida por Jim Shelley | 07/1969 | From: https://woodstockwhisperer.info/
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La leyenda de Woodstock debe mucho a la multitud magnífica, así como a las drogas recreativas que fluían libremente. Para el tercer día, la lluvia cayó con rayos y truenos. Literal. Hubo peligro de cortocircuito con las torres de luces y sonido. Por megafonía reiteraban constantemente que la gente se alejase de las torres. Se paró el concierto. Se pensó que era el fin. Pero la gente siguió allí como si nada, aguantando como podían la lluvia torrencial. Ya puestos, muchos jóvenes tomaron el fango y el barro como atracción y diversión. Corrían y se tiraban sobre el fango a modo de patinaje sobre hielo. Chicos blancos como negros. Qué ironía para una época de segregación racial que condicionaba todo. LLovía.

Lang dispuso de médicos, agua para ducha y otros servicios mínimos, pero claramente insuficiente. Entre el calor y el barro, muchos terminaron por bañarse, ducharse con jabón en una laguna cercana. Desnudos. Chicas y chicos. Cuerpos desinhibidos y danzantes. Algunos hasta se afeitaban las axilas y las barbas bajo el eterno esplendor de la juventud.

Lang y compañía, contrataron los servicios de un experto en seguridad privada llamado Wes Pomeroy, que había servido como policía y marine. Fue ayudante del sheriff en California, mantuvo el orden en una tensa Convención Republicana y luego fue nombrado asistente especial del fiscal general de Johnson, Ramsey Clark. Los organizadores estaban en contra de la vigilancia policial convencional. Así que la nueva vigilancia se camufló entre el público con camisetas que mostraban la palabra Paz.

Photo Cedida por Jim Shelley | 07/1969 | From: https://woodstockwhisperer.info/

Pomeroy reclutó a varios policías de Nueva York advirtiendo que el trabajo consistía en vigilar un concierto de niños dónde estarían relajados y vestidos como les dé la gana. El servicio habría que hacerlo sin pistolas ni bastones, sólo ayudar cuando haga falta, orientar, sugerir, controlar el tráfico.

Pero la policía de Nueva York hizo lo posible porque estos policías no participasen en un evento que sería como el Diablo, disfrazado de alegría y pipas de la paz. También la prensa le hizo, precisamente, mala prensa al concierto de Woodstock. Estaba claro. El poder no quería oír hablar de una reunión de jóvenes pacifistas que fumaban porros por los codos, y estaban en contra de la Guerra de Vietnam, en la misma proporción.

Documental Woodstock 3 días de Paz y Música

En 1970 se publicó por primera vez este documental, grabado sobre la marcha misma de los acontecimientos de Woodstock. Gracias a este documental Lang recuperó el patrimonio invertido y muchas de las deudas contraídas durante el evento. Gano un Óscar ese año, y la versión más corta anda por las 3 horas y media casi 4.

Pero algo importante del documental es poder valorar en su justa medida lo que pasó. No es lo mismo que te lo cuenten, o que te llegue información voz en voz, como un rumor, historias que pasaron y se vivieron durante los 3 días de música, que verlo, escucharlo, sentirlo.

Desde el punto de vista musical, el documental es un testimonio viviente de las estrellas de la música de entonces que pasaron por su escenario. ¡Irrepetible! Desde Janis Joplin hasta Jimi Hendrix, desde Santana, que no era nadie cuando subió al escenario, hasta Grateful Dead. Muchos de ellos ya extintos por obra y gracia de la droga, y otros desagrupados.

También es interesante descubrir la cercanía que transmitían los artistas en esa época, eran mortales. En cambio, en el siglo XXI las estrellas son inaccesibles, perfectas, y pocas veces se dejan ver entre bambalinas, una de las mejores formas de descubrir que hay detrás de un Concierto. Los artistas de hoy se ven como Dioses, ellos mismos se ven como Dioses. El Ego existe. Pero las Marcas y los representantes se han encargado de levantar ese muro de pago para proteger su producto, o convertir en oro sus sonrisas y opiniones.

El espíritu de la juventud hippie queda patente cuando se entrevista a una pareja joven que parecen novios, pero no lo son. Ambos afirman vivir en una Comuna con otras personas. Llevan como 5 meses en cierta unión-desunión, en el sentido libre y literal de una comuna. Ella no siente celos por él, sabe que no es definitivo. La chica se fue de casa un par de años antes, joven, no tendría más de 17 años. Se comunica poco con sus padres, y reconoce que al principio fue duro. Pero llega un punto en que ya no se comunica con ellos, y no es importante porque sus padres no entienden su estilo de vida. Según cuenta, su madre siente gran dolor porque cree que su hija se va al infierno, y la chica no puede hacer nada para decirle a su madre: el infierno no existe, no creo en él.

El chico de la comuna cuenta que una vez su padre le preguntó si se iba a un campo de entrenamiento comunista o algo así. No obstante, entiende a su padre porque es emigrante y vino a Estados Unidos buscando prosperidad, así que su padre quiere lo mejor para él, y por eso no entiende porque su hijo no juega el mismo juego. Su padre tuvo al menos esa oportunidad, todas esas cosas a las que le da tanto valor, «la vida amueblada», el materialismo de las cosas,  tener y poseer. No entiende porque la juventud no le da el valor que, él cree que tiene, a las cosas. Y cuenta, a pesar de todo, él tiene la sabiduría suficiente para permitirme ser quien soy. Creo que él tiene una idea vaga en la cabeza sobre lo que hago, así que deja que aprenda por mí mismo como quiero vivir. El periodista pregunta a ellos, si toman drogas, dicen que no. Pero reconoce que hubo un tiempo en que sí, estuvo muy drogado y era como irreal. El chico dice que él es un ser humano, y es todo lo que quiere ser. No quiere hacer un cambio loco, porque con ello traería una locura masiva. Solo quiere encontrar un lugar dónde pueda encontrar cierto balance dentro de él mismo, algo así como la historia de Hamlet, «Ser o no ser».

Photo Cedida por Jim Shelley | 07/1969 | From: https://woodstockwhisperer.info/

El periodista le pregunta si cree que podría llegar a conversar con Nixon or Westmoreland. Responde que podría, pero cree que ellos están neuróticos o algo, o se divierten con lo que dicen. Él no necesita todo ese poder, no necesita ser el presidente de Estados Unidos, no necesita subir al pico de la montaña porque no hay nada por lo que escalar. Todo va de sentarse aquí, y ahora.

Preguntan a los chicos si tienen tickets para entrar al concierto, y ellos responden que no. No saben cómo entrarán, y están pensando en ello. Risas cómplices entre ambos, pícaras miradas. El chaval continúa. La gente no sabe cómo vivir, qué hacer, y por eso vienen a este concierto. No creo que vengan por la música. La música es importante, ¿pero tanto para que vengan 150000, 120000, 700000? Creo que si vienen aquí, es porque quieren saber, encontrar cómo vivir, qué hacer. ¡Creo que la gente está muy perdida!

Empezó a llover. La gente se cubrían, otros directamente tomaron una ducha fresca de agua del cielo. Una chica joven, rubia, miraba al cielo con los abrazos abiertos, abrazando la lluvia, la purificadora lluvia de Woodstock.

3 tíos desnudos, junto al río de gente buscando refugio de la lluvia. Pero sin prisas. Siente el karma. Todo suave. Todo hippie. Había cabinas de teléfonos dónde los jóvenes hacían interminables colas para llamar a sus familias. 45 médicos atendieron a los asistentes, gratis. Un chico murió de sobredosis de heroína. Otro murió aplastado por un tractor al quedarse dormido en el campo como una piedra. Otra chica lloraba porque perdió a sus amigos, y no podía ni sabía volver a casa, mucho menos con 500 000 personas alrededor y una fila de coches atascados durante más de 12 kilómetros.

En una discusión entre dos mayores del pueblo cercano. Uno recrimina que los chavales del concierto duermen en tiendas en el campo y están drogados con marihuana. EL otro le replica que es lo mismo que en VietNam, duermen en tiendas, pero mueren. El primero insite: Están drogados! Y el otro contesta: Si fumar marihuana vuelve a los chavales pacíficos, quizás deberíamos tomar todos marihuana. Otro hombre del pueblo, comenta que ha repartido agua a los chicos desde un puente en el pueblo hasta el mismo epicentro del concierto. Muchos chavales terminaron en el hospital, comenta ese otro señor.

Muchos chicos se bañan desnudos en el río con jabón y todo. Uno dice: Todo el mundo es libre, todo el mundo es feliz. Otra chica comenta: Creo que el cuerpo es bello. Verlo desnudo es bello. Todo el mundo puede hacer lo que quiera si quiere. Pero a veces el ambiente que tienes alrededor no te deja, y esos, sienten que no pueden. Incluso aunque su subconsciente siente que está bien y no es malo.


Resumen

Si escuchaste antes sobre Woodstock, o si no sabías nada y ahora ya lo sabes, fue un concierto mágico que a pesar de la mala organización, la lluvia, la falta de comida y agua, la juventud como una sola masa compacta estuvo al unísono en lanzar su mensaje de Paz y armonía. Un mensaje que llega hasta nuestros días.

Pero, ¿se podría repetir algo semejante en pleno siglo XXI? Los temas que hoy nos embargan como sociedad son el clima, el trabajo, la precariedad, y desde luego, la amenaza constante de una nueva guerra, aún digital, en el ciberespacio.

¿Tenemos una juventud preocupada por estos temas? ¿Existe una Contracultura a la Cultura fácil y comercial de las Marcas y las estrellas de música, cine, y literatura?

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